
Bueno, compañeros, me han arrebatado el cargo tras un acusación infame de amotinamiento. En esta Odisea ocurren cosas terriblemente injustas a veces. He intentado verle el lado bueno, y he pensado que haber cedido esta responsabilidad al pequeño de los Adama, me permitirá tener más tiempo y dedicarme a otras cosas, entre ellas algunas importantes para la flota. Mi primera intención era regresar a mi laboratorio y analizar las muestras de alguno de los tripulantes para detectar si es una tostadora, estaba debatiéndome entre una de las tres personas que más peligroso es que sean Cylon: la Almiranta, el Presidente y Cally, que lleva un subfusil en las manos..., cuando me he dado cuenta de que si en esta crisis hay preparativos para el salto, me voy de cabeza a la cárcel, cosa bastante probable. Y una cosa es que haya cedido mi cargo de Presidente democráticamente conseguido, y otra muy distinta que quiera ir a prisión.
Así que tengo que jugar una de mis cartas de motín, y he escogido la que veréis a continuación. Creo que Zarek podrá confirmar que es la menos dañina objetivamente para lograr nuestro destino.
Me muevo a Comunicaciones (creo que seré más útil ahora mismo en Galáctica, que en Colonial Uno), utilizando:
Y juego:
No hay ninguna animadversión, Presidente, pero era la opción menos mala.